En cáncer en Ecuador y el mundo cobra importancia no solo por su repercusión en el cuerpo de la persona que padece la enfermedad, sino también por los efectos mentales, emocionales y sociales que de esta se derivan en ella y en su entorno familiar.

Los sentimientos de tristeza, ira y duelo son comunes en pacientes tratados por cáncer que han sido ampliamente documentados, permitiendo así lograr su manejo efectivo para controlar y evitar enfermedades como la ansiedad y depresión las cuales, de manera frecuente, se presentan al mismo tiempo.

Estas reacciones y enfermedades son la respuesta a la tensión psico-emocional frente al diagnóstico y tratamiento del cáncer, porque generan incertidumbre que, junto a los mitos que se tengan con respecto a esta y sin el acompañamiento profesional adecuado, los profundizan, afectando significativamente el estado de salud de la persona. Es importante definir cuándo este tipo de reacción es normal o pudiera ser patológica, por lo que una evaluación profesional y acompañamiento es indispensable. La depresión es considerada una enfermedad clínica que dificulta a la persona funcionar, aceptar y seguir el plan de tratamiento. Según la American Cancer Society, una de cada cuatro pacientes la desarrollan y, lo más importante, es que puede ser tratada.

Síntomas

Se recomienda que los familiares, amigos y cuidadores de pacientes con cáncer presten mucha atención a si presenta cinco o más de los siguientes síntomas, para animarlos a buscar ayuda y acompañarlos de forma efectiva en su proceso de aceptación y tratamiento de la enfermedad.

  • Siente tristeza o ‘vacío’ emocional que perdura casi todos los días.
  • Se siente intranquilo la mayor parte del tiempo.
  • Tiene sentimientos de culpabilidad o se siente abandonado-desamparado.
  • Presenta cambios en el hábito de alimentación, puede perder el apetito o empezar a comer en exceso, lo que genera un aumento o pérdida de peso evidente.
  • Deja de interesarse por lo que antes le gustaba hacer.
  • Tiene cansancio en exceso y menos energía casi todos los días.
  • Duerme mucho o duerme poco (insomnio).
  • No logra concentrarse, recordar las cosas o tiene miedo a tomar decisiones (inseguridad).
  • Ha expresado ideas suicidas o relacionadas con la muerte.
  • En algún momento tuvo un intento de suicidio.
  • Su estado de ánimo es cambiante donde hay periodos en el día de tristeza, irritabilidad, agitación, energía fuera de lo normal, y alegría en exceso.

Tratamiento

Los tratamientos que combaten la depresión, disminuyen el dolor y ayudan a la persona a mejorar su calidad de vida son varios. Puede incluir el uso de medicamentos, psicoterapia y otras especializadas como la terapia física, grupal, espiritual y recreacional.

¿Qué puede hacer el paciente?

  • Expresar lo que siente, lo que piensa, sus dudas, inquietudes a personas de confianza y al médico tratante.
  • Saber que el diagnóstico de cáncer no es una sentencia de muerte, de ahí la importancia de consultar a su médico, informarse de lo necesario y nunca quedarse con la duda.
  • Intentar controlar sus sentimientos de ira, enojo, tristeza y frustración que también pueden afectar a su entorno familiar y de cuidado.
  • Apoyarse en las personas de mayor confianza y en el médico tratante para tomar decisiones conjuntas e informadas.
  • Evitar la presión de sentir o dejar de sentir; es importante aceptarse y buscar ayuda.
  • Buscar ayuda en grupos de apoyo que mejor se adapten a la persona; pueden ser grupos espirituales, de apoyo emocional, etc.
  • Aprender y aplicar métodos de respiración profunda y relajación.
  • Preguntar al médico tratante las opciones de tratamiento para la depresión y la ansiedad, una vez diagnosticadas.
  • Evitar el consumo de alcohol y otras drogas no prescritas por el médico tratante para calmar los síntomas físicos, mentales y emocionales.
  • Buscar ayuda de un consejero profesional apoyo diario en los cambios físicos, emocionales y mentales a los cuales se enfrenta durante el tratamiento de la enfermedad.
  • Prever que el equipo de atención y cuidado conozcan la medicación antidepresiva y su dosis diaria. Los antidepresivos pueden demorar de dos a cuatro semanas para surtir el efecto esperado.
  • Evitar conducir sin antes confirmar los efectos de la medicación antidepresiva, ya que algunas causan somnolencia.
  • Tomar los medicamentos recetados y nunca suspenderlos de forma abrupta.
  • Mantener informado a su médico tratante, al equipo médico de apoyo y al cuidador (familiar o no) sobre sus síntomas y reacciones a la medicación u otros, durante la toma de medicación antidepresiva.

¿Quién es el cuidador y qué puede hacer?

El cuidador de un paciente con cáncer puede ser un familiar, amigo cercano o una persona contratada para hacerlo. Su papel es fundamental en el apoyo durante el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad debido a los efectos físicos y psicosociales que esta puede provocar.

El cuidador es quien desarrolla una relación amable y de confianza con el paciente, donde este pueda sentirse cómodo para hablar sobre sus sentimientos e inquietudes, con el fin de detectar a tiempo síntomas y buscar ayuda especializada de forma oportuna.

El cuidador debe saber escuchar detenidamente y hablar de forma adecuada; debe evitar frases como que “sea positivo” o que “salga adelante”, “que le heche ganas”. En vez, procure generar espacios donde el paciente pueda desarrollar actividades que este disfrute, invitándolo a reflexionar que el tratamiento para la depresión y la ansiedad, cuando cuenta con una guía profesional adecuada, con el tiempo harán que se sienta mejor.

En casos donde la depresión y la ansiedad son evidentes y están diagnosticadas, cuando el paciente exprese sus sentimientos y pensamiento, es aconsejable que el cuidador no razone ni discuta con él; en estos casos, debe conversar con el médico tratante y equipo clínico de apoyo especializado.

Es importante que el cuidador sepa tomar decisiones conjuntas con el paciente, para que el apoyo sea mutuo, en tanto que el familiar, amigo o personal que cuida también lo necesita. Esta persona también puede deprimirse y desarrollar ansiedad; por lo que, en estos casos, se debe buscar la misma ayuda profesional.

El autocuidado en el cuidador debe ser permanente. Debe tener espacios y días de esparcimiento con amigos, familiares, participando de actividades que más disfrute e, inclusive, con grupos de apoyo emocional y psicoterapia individual.

¿Cómo lo hacemos en SuportaMed?

El apoyo en el mejor cuidado del paciente oncológico en SuportaMed está basado en un enfoque terapéutico integral, donde incluye la atención de factores psicosociales y espirituales relacionados con la enfermedad, con el uso de medicamentos y terapias que aportan no solo en el alivio de síntomas como el dolor, sino que también influyen en todos los aspectos de recuperación de la persona.

Para ello, contamos con los especialistas necesarios para brindar apoyo al paciente y al médico tratante, con el respaldo clínico y técnico suficiente para superar la depresión y la ansiedad que son consecuencia común del cáncer.

Las opciones de atención y servicios en SuportaMed son amplias. Están enfocadas en garantizar la mejor calidad de vida posible, a partir de un seguimiento estrecho al paciente. La preocupación genuina por su bienestar son parte de nuestra cultura de calidad, lo que hace que las personas se sientan seguras, cuidadas y respaldadas.

Fuentes de consulta

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